Passejant per TGN

El pasado sábado 18 de febrero estuve en una visita guiada por Tarragona. Organizada por el Departament de cultura del Ajuntament de Tarragona,  tenía como peculiaridad que era el público el que previamente había elegido los lugares que quería visitar. Obviamente,  este “público” conocía muy bien la ciudad, lo que hizo que la visita se saliera de los circuitos habituales y nos mostrara otros lugares que no suelen verse en las guías turísticas.

La forma de hacerlo: recurriendo a las redes sociales, en este caso a Instagram.  Con el hashtag #passejantperTGN se fueron publicando fotos (os recomiendo que les echéis un vistazo) y ahora hay una ruta que podéis descargaros aquí  en PDF  y también tenéis su versión digital.

Siguiendo parte de este recorrido, el Ajuntament de Tarragona organizó unas visitas (la última fue ayer) y a una de ellas es a la que yo fui el mes pasado.

El guía era Julio Villar, de Argos Tarragona, empresa que ya conocía porque fui con ellos a la visita teatralizada de la Casa Castellarnau  de la que os hablé en otro post  y también comentamos en la página de Facebook que habían sido galardonados con el Luxury Travel Award Europe.

Esta visita guiada solo nos llevó a unos cuantos puntos del recorrido (en total son 52) y he de felicitar a Julio porque la verdad es que estuvo muy bien, bueno, podría haber sido un poco más larga, se me pasó volando. Nos contó historias muy interesantes que algunas yo desconocía por completo y como ya sabéis de mi carácter curioso, tuve que ampliar al llegar a casa y ahora os comento un poco por encima.

Empezamos en la vía de l’Imperi Romà y la historia de este paseo tiene su miga. Pocos meses después de que terminara la Guerra Civil, en julio de 1939, el ministro de Asuntos Exteriores italiano, Galeazzo Ciano, vino a Tarragona acompañado del ministro de Gobernación español,  Ramón Serrano Súñer,  para inaugurar la estatua del emperador Augusto que años antes, en 1934, la Italia de Mussolini había regalado a la ciudad de Tarragona, por aquello de su pasado glorioso común,  unir lazos, etc.

Después de diferentes ubicaciones, al final la estatua se puso en el Passeig Arqueològic  y se hizo para la ocasión la vía de la que os hablo, cuyo solado imita a un mosaico, pero en vez de estar hecho de pequeñas teselas, es de piedras redondeadas, de las que dan masaje en los pies.  Nada más terminar la guerra tampoco estaban para muchos lujos, pero el resultado les quedó bastante bien.

No penséis que la tourné de estos dos señores se limitó a Tarragona, de su visita a Cataluña encontré este documento  por si os interesa la historia.

Estatua de Wagner

De la Vía de l’Imperi nos acercamos al Camp de Mart a ver la estatua de Wagner hecha por Bruno Gallart, inspirada en la que encargaron en 1912 a Julio Antonio que hizo un proyecto de un Wagner gigante, solo hay que verle la cabeza. Como empezó la Primera Guerra Mundial, algunos cuando escuchan a Wagner les entran ganas de invadir Polonia, etc, el proyecto no se llevó a cabo, excepto la cabeza, que se puede visitar en el Museu d’Art Modern de Tarragona.

Monolito de Blas Infante

Cerca de aquí, también en el Camp de Mart, hay un pequeño grabado de Blas Infante, considerado el padre de la Patria Andaluza, donde, con motivo del día de Andalucía (28 de febrero), se hace todos los años un pequeño homenaje.  Este hito no está en la ruta Passejant  per TGN, tenía que haber subido fotos de él a Instagram….

Luego pasamos por la fachada de la casa Ximenis, hecha por el gran arquitecto modernista de la ciudad de Tarragona: Jujol. A propósito de este arquitecto, Campo Vidal ha realizado un documental, Jujol-Gaudí: dos genios de la arquitectura, que lo que no sé es qué hay que hacer para poder verlo, yo sólo he encontrado el tráiler.

También nos acercamos a una entrada del parquin Saavedra a ver un mural que no tenía ni idea de que existía. Muy bonito, merece la pena pasarse a verlo.

De ahí bajamos a ver otra fachada, la del Convent del Pares Carmelites. De este edificio ya hemos hablado en otro post  por su camarín hecho por Jujol, pero también merece la pena su puntxa  y su fachada  neogótica.

Els Despullats

Seguimos bajando  y en la Rambla Nova fuimos a la estatua, esta sí de Julio Antonio, Tarragona als herois de 1811, que ese día me enteré de que aquí se la llama els despullats (los desnudos) y que por esa característica tuvo problemas en su ubicación, ya que para algunos era una poca vergüenza exhibir personas desnudas en plena calle. Con la República se instaló donde está ahora y de allí ya no se ha movido. Eso sí, durante el franquismo la leyenda de la estatua  se puso en español.  En 1979 se volvió a poner en catalán.

Rambla arriba nos encontramos con l’avi Virgili. Mira que habré pasado veces por allí, pues nunca me había percatado de su presencia.  Se trata de una estatua de bronce de tamaño real que representa a Josep Pau Virgili i Sanromà.  Julio, nuestro guía, nos contó algunas anécdotas de la vida de este impresor tarraconense.  No tengo ninguna foto de él porque me ha sido imposible encontrar la estatua sin nadie al lado.  De hecho, lo busco en Street View  y también hay gente haciéndose fotos!!!

Casa Salas Ricomà

Pasamos por la fachada de la Casa Salas Ricomà, de 1907 y recientemente restaurada. A la casa no le falta un perejil, y probablemente sea la muestra más característica del modernismo en la ciudad de Tarragona.

Y continuamos hacia el Balcón del Mediterráneo. A mí este sitio me parece mágico. Siempre que voy a Tarragona procuro acercarme a “tocar ferro” y es el primer lugar que enseño a las visitas. No me canso de la vista tan amplia que tiene sobre el Mediterráneo… Una maravilla.

Balcón del Mediterráneo

Luego fuimos por el Passeig de les palmeres hasta el rellotge de sol, que, cómo no, tampoco había reparado en él antes.  Como se ve en la foto, el reloj marcaba las 12h, y la hora oficial era la 1 pm. Una hora de diferencia y eso que aquí estamos al este del meridiano de Greenwich (cosa que no ocurre en la mayor parte de la Península) y que aún es el horario de invierno.  Vamos, que la hora solar y la oficial no tienen mucho que ver en este país.  Por cierto, también imposible hacerle una foto al reloj sin que haya nadie al lado.

Reloj de sol

Aquí terminó nuestra ruta guiada íntegramente “extramuros”, para que luego digan que todo lo que hay que ver está en la Parte Alta…

Mercat Central

Me hubiera gustado que fuera un poco más larga pero gracias al folleto puedo completarla por mi cuenta.  El itinerario incluye lugares tan interesantes como los Tinglados del Moll de Costa, donde se puede asistir a exposiciones y actividades para mi gusto poco publicitadas, o el Mercat Central, que al fin se ha abierto después de un montón de años de obras.

Tinglado 2

Presumo de conocer bien Tarragona pero tengo que admitir que me quedan muchísimos sitios. Poco a poco, solo llevo dos años por aquí.

Como nada es perfecto, la visita tuvo un “pequeño” hándicap. Fue el día 18 de febrero y esta fecha puedo marcarla como el comienzo de la temporada alta de alergias de 2017. Me pasé toda la visita estornudando y con un picor de nariz y ojos nada agradable (y desde entonces estoy así). Además, algo fuera de lo normal,  exagerado.  Pues sí, exagerados son los niveles de polen de ciprés que se están alcanzando este año, unas cuatro veces por encima de lo normal y, según dicen los expertos, esto no ha hecho más que empezar.

Por el lado bueno, no es que no es que mi alergia haya aumentado, es que hay más polen y por eso estoy peor.  Pero sea por un motivo u otro, miedo me dan los próximos meses, ya os iré contando… Antihistamínico, cortisona inhalada, espray nasal, colirio y millones de pañuelos serán mis grandes aliados!!!!

Caminando por Tarragona

Ya pasada la resaca de las navidades, no está nada mal limpiar un poco nuestro organismo respirando aire puro y de paso hacer un poco de ejercicio.

Además, como ya sabéis, en invierno empiezan a llenarse las calles de las ciudades de polen de cupresáceas. Ahora mismo en Tarragona no hay nada (según polenes.com) pero ya vendrá, ya, y bien pronto.

Entonces, ¿qué mejor para afrontar con optimismo el nuevo año que el contacto con la naturaleza y unas buenas caminatas?

Pues Tarragona es un lugar perfecto para hacerlo. En toda la provincia puedes encontrar senderos señalizados de diferentes tipos, desniveles, dificultades…. Y elegir entre mar, montaña, campo…

Tenemos tres Parcs Naturals, todos ellos con itinerarios de senderos que puedes descargar en sus webs. Son Serra del Monsant, Delta de L’Ebre  y Els Ports.

Itinerario de flora de Ulldemolins. Montsant
Itinerario de flora de Ulldemolins. Montsant

Otra opción es el Paratge Natural d’Interés nacional de Poblet, con sus propios itinerarios entre los que se incluye uno micológico, interesantísimo en otoño,  sobretodo si te gustan las setas. Para hacer las cosas bien y legales sólo que hay que solicitar previamente una autorización  a la administración que cuesta 10€ por temporada.

Siguiendo el  GR92 podemos recorrer Tarragona desde Ulldecona hasta L’arboç, con tramos de interior y de costa. En D’excursió per Catalunya  encontrarás las etapas detalladas.

 Las montañas de la Costa Daurada  también te ofrecen otra  red de senderos a pie.

Ruta desde Argentera
Ruta desde Argentera

Y si estás en la capital y no te apetece irte muy lejos, alrededor de Tarragona está El tomb de l’Anella Verda  por el que en 34 kms puedes ir a pié desde el río Francolí al Gaia dando un rodeo a toda la ciudad y alrededores.  De parte de este recorrido ya os hablé detalladamente en el post De Platja Llarga a Altafulla.   

De Platja Llarga a La Mora
GR92 en l’Atmella de mar

Pero si prefieres conocer la naturaleza con guía y personas expertas que te ayuden con el recorrido y de paso te den información de primera categoría, hay una gran oferta de empresas que ofrecen estos servicios, pero ya que estamos en la cuesta de enero, voy a recomendaros algunas rutas guiadas gratuitas:

Sèquia Major Vila-seca
Sèquia Major Vila-seca
  • En Vila-seca hay visitas guiadas a la Sèquia Major, espacio natural protegido situado al lado de la playa.  Sólo se requiere reserva previa.  Todo en plano y muy fácil. Absolutamente para todos los públicos.
  • También en Vila-seca, hay que barrer pa casa, de manera puntual, el próximo 5 de marzo se hará una visita guiada por el Parc de la Torre d’en Dolça. Sólo hay que inscribirse. El 6 de marzo ya os podré contar.

    Torre d'en Dolça Vila-seca
    Torre d’en Dolça Vila-seca
  • En Salou, muy cerca, el tercer domingo de cada mes, el grupo  GEPEC  hace una ruta guiada por el Cap de Salou. En su web te puedes apuntar.  Fui hace dos fines de semana y la excursión que nos hizo Marina Castells   fue una maravilla. Recomiendo 100%. Está sí que tiene algún tramo un poco más complicado, pero si la hice yo, es que no era muy difícil.  Al Cap de Salou le debo una entrada especial, os aseguro que se la merece.

    Cap de Salou
    Cap de Salou
  • En los alrededores de Horta de Sant Joan (Terra Alta), la empresa Lo corral d’arnes  ofrece el 26 de marzo una excursión por La Franqueta y el 9 de abril otra por El Tossal d’Orta. No es gratuita, pero si tienes la tarjeta de Decathlon  y más de 200 puntos en ella, puedes canjearlos por “experiencias deportivas” y entre ellas  están las dos que te comento.
  • Si estás más en forma puedes apuntarte en el Priorat,  a la Caminada circular Poboleda- Scala Dei- La Morera- Poboleda que se hará el próximo 4 de febrero. Solo tendrás que pagar un seguro de 2€ en el caso de no estar federado.  Son 19 kms y me da que más de un buen desnivel, pero seguro que puedes con eso.

    Senderos de Tarragona
    Senderos de Tarragona

Estas son algunas propuestas, a lo largo del año se  hacen muchas más. Así que no hay excusa, a caminar!!!!!!

Madrid, Navidad y restricciones de tráfico

Si como decía Max Aub, “se es de donde se hace el bachillerato”, yo sin duda soy madrileña. Cuando tenía diez años mi familia se mudó allí y es el lugar donde he pasado más años de mi vida. Teniendo en cuenta que lo que más me gusta del mundo es el mar, y lo que menos las aglomeraciones, es fácil adivinar que para mí no es un lugar idílico para vivir, pero no por ello dejo de reconocer que es una gran ciudad, con muchas opciones culturales, todo tipo de gente y probablemente donde tengo más amistades.

Aunque ya no viva allí, sigo visitándola habitualmente, es donde reside mi madre y está la casa “familiar” a la que volver  en Navidad.

Nuevo Teatro Alcalá
Nuevo Teatro Alcalá

Y así lo hice. Madrid es una ciudad con bastante tradición navideña: la lotería, el alumbrado, cortylandia, la cabalgata, las uvas en sol…  Además siempre hay exposiciones muy interesantes en sus museos, obras de teatro, musicales.

Otra de las opciones: el vermut, aquí, al menos en mi barrio, con la “tapa” gratis (por si sirve de idea por otras latitudes, no miro a ningún lugar). La visita al Primark que no falte, aunque solo sea para hacerse una foto y de paso ver la ampliación de la zona peatonal en la Gran Vía que también ha dado mucho de qué hablar.

Primark de Gran Vía
Primark de Gran Vía

No pudo faltar la visita a mi lugar favorito de Madrid: el Palacio de Cristal del Retiro.  En esta ocasión con la exposición sonora  El barco se hunde, el hielo se resquebraja que básicamente consistía en que si en algún momento se callaba un poco la gente que había allí dentro, se escuchaba como un crujido, más o menos. A mí me pareció un poco timo, pero invito a todo el mundo a ir, estará hasta el 16 de abril, y que juzguen por ellos mismos.  Además, todo lo que haga venir a  este sitio tan maravilloso siempre merecerá la pena.

Desde el Palacio de Cristal
Desde el Palacio de Cristal

Podréis pensar que mis navidades en Madrid son idílicas, y casi, si no fuera por un detalle: en esta ciudad no puedo respirar. Literalmente, sin medicación no puedo respirar y es en el único lugar donde me pasa en cualquier época del año. Bueno, creo recordar septiembre como un buen mes.

Estas navidades han  coincidido con las restricciones al tráfico debido a la contaminación atmosférica que tanta polémica suscitaron y mis sospechas (que lo que me asfixia es la contaminación) parece que se confirman. Pero, oye, igual son cosas mías y solo es aprensión. Por eso, para salir de dudas me he propuesto enterarme de una vez de qué es lo que contamina y qué efectos tiene en la salud.

Después de muchas investigaciones por la red  he podido aclarar algunas cosas y aprender un montón. Qué poco sabe una y qué grande es el conocimiento.
Para empezar por el principio, en el Real Decreto 102/2011, de 28 de enero, relativo a la mejora de la calidad del aire, encuentro la definición de “contaminante”: cualquier sustancia presente en el aire ambiente (que es el  aire exterior de la baja troposfera, excluidos los lugares de trabajo) que pueda tener efectos nocivos sobre la salud humana, el medio ambiente en su conjunto y demás bienes de cualquier naturaleza.

Vamos por buen camino, la contaminación efectivamente repercute de forma negativa en la salud. Esto a mí me parece una obviedad, pero escuchando algunos discursos, veo que aún hay gente que no lo comparte.

La lotería de navidad en la pantalla de Callao en directo
La lotería de navidad en la pantalla de Callao en directo
Ahora veamos cuáles son los principales contaminantes (hay muchos más), de dónde vienen y que efectos tienen en la salud:
Partículas en suspensión. Su abreviatura es PM (del inglés Particulate Matter). Normalmente se dividen en PM 10 y PM 2,5. La diferencia principal es su tamaño, las PM10 pueden ser más grandes (partículas de diámetro inferior a 10 micras) que las PM2,5 (inferior a 2,5 micras). Lógicamente las primeras incluyen a las segundas. Desde aproximadamente el año 2008 la OMS recomienda que se midan los niveles de las  PM 2,5. ¿Por qué? Varios son los motivos,  pero principalmente porque al ser más pequeñas penetran más fácilmente en nuestro organismo, llegando a los alveolos pulmonares y al torrente sanguíneo.  También viajan más lejos  y están más tiempo en el aire. Otra de sus grandes diferencias: las PM10 suelen deberse a fenómenos naturales, como el polvo del Sáhara, y las PM 2,5 están formadas por componentes más tóxicos provenientes en muchos casos de la acción humana, como las emisiones de combustiones  en las ciudades.
En Ecologistas en Acción hicieron un estudio de la correlación de grandes concentraciones de PM2,5 en la ciudad de Madrid y el ingreso en centros hospitalarios, y bueno que si la había.
Las PM están formadas principalmente por polvo, cenizas, hollín, partículas metálicas, cemento y, por supuesto, polen.
Dióxido de azufre SO2. Sólo el nombre ya suena tremendo. Se trata de un gas que entre otras cosas provoca la famosa “lluvia ácida”. Afecta principalmente al sistema circulatorio de todos, pero imaginad a las personas con enfermedades coronarias.  Si daña al ser humano, aún más lo hace a los árboles (toleran menos cantidades) y se caracteriza  por su mal olor.
Lo tenemos en el aire gracias a  la combustión de gasolina, diésel, carbón y humo de hogueras.
Monóxido de carbono CO. Este dificulta el transporte de oxígeno al corazón, casi ná.
Lo emiten las estufas, cocinas, calderas y uno de mis grandes enemigos: el humo de cigarros.
Ozono O3 . Hay dos ozonos, el “bueno”, que es el de la famosa capa de la estratosfera, y el “malo”, que es del que hablamos aquí. Está en la troposfera, donde vivimos, y sus emisiones son responsabilidad de bencinas, calderas, hornos, coches (como no) y plantas vitivinícolas (así que debe de haber por esta zona, Tarragona).
Los efectos son: agravamiento de enfermedades de corazón, asma, enfisema y bronquitis.  También tos, asfixia, hace más resistente la neumonía….  Es el causante nada menos de 17.000 muertes prematuras en la UE al año, 1.800 en España.
Dióxido de nitrógeno NO2. Este es el que más preocupa en Madrid.  Lo produce principalmente la quema de combustibles fósiles (petróleo y carbón), por lo tanto los coches y las calefacciones diésel son sus grandes aliados.
Sus “síntomas”: irritación de mucosas y asma.  Pues no son cosas mías, en Madrid en navidad, pese a no haber demasiado polen, tengo asma.
No se pueden superar los  200 µg  por m³ y si se llega a 180 µg, hay que irse preparando.
Aprovecho este post para recordar a muchos periodistas consultados que no es lo mismo un mg (miligramo) que un µg (microgramo).  Increíble que haya encontrado tantas confusiones al respecto.
La subida de NO2 fue la responsable de las restricciones de tráfico del 29 de diciembre de 2016. Nos dejaron momentos inolvidables, como la señora Esperanza Aguirre, jefa de la oposición del ayuntamiento de Madrid, encerrada en casa  porque ninguno de sus varios coches tenía matrícula impar o, ese señor anónimo, merecedor del premio al cuñadismo 2016, diciendo que qué contaminación iba a haber, que él no la veía.
Se puso en funcionamiento el Protocolo de medidas a adoptar durante episodios de alta contaminación por dióxido de nitrógeno  del 21 de enero de 2016. Ese día se activó el escenario 3, el 1 y el 2 ya se habían puesto antes.
Este protocolo me resulta muy interesante. Divide la ciudad en varias zonas, niveles de actuación y medidas a tomar.
La que más parece que molestó a algunos fue la de  la restricción de vehículos, que recuerdo que cuando vivía en París se ponía de vez en cuando, y tampoco pasaba nada. Realmente, a mí no se me ocurre moverme por el centro de la ciudad en coche, es lo más caro, estresante, incómodo.. y como hemos visto CONTAMINANTE.
Me pareció muy interesante una parte de las medidas informativas, que viene a decir que, si la contaminación es muy alta, se esté al aire libre lo menos posible y no se haga deporte.  Con esto entiendo que la contaminación afecta más si estás haciendo deporte, ¿no? Y de ahí mi pregunta: ¿es muy sano ir en bici por las grandes ciudades? En mi caso es directamente imposible, pero no sé cómo afectará  a los demás.
El caso es que yo me estaba asfixiando desde muchos días antes de ningún escenario y de que algún contaminante superase los límites legales.  También es cierto que la Agencia  Europea del Medio Ambiente  da unas cifras escalofriantes de las muertes prematuras por contaminación y no sólo muertes, mala calidad de vida,  y que Madrid es la ciudad más poblada de España  con más de 3 millones de residentes a los que hay que sumar la gente que va a diario a trabajar y que están respirando lo que respiran…. Vamos, que el problema es grave.
Luego hay quién sigue diciendo que el aumento de las alergias se debe a crecer en ambientes demasiado limpios, ¿alguien puede pensar que cualquiera que viva en una ciudad respira un aire muy limpio? Y de lo que come, mejor lo hablamos en otro post.
¿Soluciones? pues la verdad no las sé, pero seguro que las hay.  Está claro que tienen que ser a largo plazo y que mucha gente ha de hacerse a la idea de que ir en coche a todos lados tiene que acabarse y que estar en manga corta en casa en diciembre, tampoco es muy normal.
Tengo muchos seres queridos en Madrid y quiero que tengan una vida larga y saludable, ¿de verdad que todavía hay gente que no reconozca la necesidad de cambios?
Espero que nadie se enfade por  el artículo y que no piensen que la tengo tomada con Madrid. Este “asesino invisible” (así es como ha llamado la OMS a la contaminación atmosférica) lo tenemos en prácticamente todas las grandes ciudades.  Barcelona, Valencia, Granada y Córdoba también rebasan los límites establecidos. Si Madrid ha salido ahora a la palestra es porque su ayuntamiento ha tomado medidas puntuales, que ya sabemos que no son suficientes.
Aquí tenéis el enlace  donde se puede consultar la contaminación en Madrid en tiempo real. Es de agradecer que la gente pueda saber de manera fácil lo que está respirando. En Vila-seca solo he encontrado un indicador: la mosquitera que puse en la ventana que del  color blanco pasó al marrón-gris en pocos meses. Ni idea de lo que puede significar…
Hoy no he hablado de alergias, pero es que Madrid también se merece un artículo específico sobre el tema.
Palacio de Cristal del Retiro
Palacio de Cristal del Retiro
Ay, Madrid… pero qué buena que está el agua del grifo…

Jujol en Tarragona

Es domingo y lleva horas lloviendo sin parar. Este otoño está teniendo muy mal tiempo, especialmente los fines de semana. ¿Así cómo va una a salir a conocer el entorno? Sin ir más lejos, hoy había un evento bastante interesante en Flix.  Se trata de la recreación de la Batalla del Ebro. Me hubiera encantado ir y escribir un post sobre ella, pero otro año tendrá que ser, parece que se nos está cayendo el cielo encima.

Teatre Metropol
Teatre Metropol

Ordenando los papeles de una mesa, encuentro un periódico del 4 de noviembre. En la sección de cultura hay un artículo que dice que, al fin, se va a hacer un espacio de homenaje al arquitecto Josep Maria Jujol, oriundo de Tarragona. El proyecto incluye arreglar el Teatre Metropol y en los pisos superiores ubicar su archivo personal, con artículos de todo tipo: dibujos, esculturas, proyectos, etc.  Bastante alejado del Gaudí Centre de Reus, pero por algo hay que empezar.

No sé hasta qué punto Jujol es conocido fuera de Tarragona por el público en general. Me da que menos de lo que se merece. Este arquitecto tarraconense fue discípulo y compañero de Gaudí. Colaboró con él en varios de sus proyectos, entre ellos la Casa Batlló, la Casa Milà, el Park Güell e incluso la Sagrada Familia, que no está nada mal como presentación.

J de Jujol
J de Jujol

Tengo que reconocer que mi primer encuentro consciente con la obra de Jujol fue cuando me vine a vivir a Tarragona. Hicimos un blog sobre la Tarragona Medieval y a mí me tocó la iglesia de Sant Llorenç, el único templo plenamente gótico que hay en la ciudad. Este edificio pertenece al Gremio de payeses de Sant Llorenç i Sant Isidre, al que el arquitecto estaba vinculado, y dentro de  la iglesia (si conseguimos encontrarla abierta, en el blog doy detalles sobre su apertura ) podemos ver parte de su obra: el Altar, carrozas de pasos de Semana Santa, pendones e incluso el rostro de su mujer, Teresa Gisbert, que Jujol pidió al escultor del paso de la Piedad, Josep Maria Martisella, que le pusiera su cara.

Altar de Sant Llorenç
Altar de Sant Llorenç

Pero estas no son las únicas obras de este arquitecto modernista que podemos encontrar en Tarragona. A diferencia de Gaudí, él sí que diseñó algún edificio en su ciudad natal: el Teatro Metropol, donde quieren poner su archivo personal. La verdad, es que cuando vas caminando por la Rambla Nova tienes que ir fijándote para verlo, vamos, que no salta a la vista. Es una fachada bastante discreta. El teatro funciona como tal, y yo solo he entrado una vez, para ver, por cierto, un espectáculo magnífico dentro de la programación del Dixieland que merece un artículo aparte. Y lo tendrá.

La reforma del teatro de la que hablaban en el artículo del periódico no le iría nada mal, pero aún así sigue mereciendo la pena y de paso ves algún espectáculo…

Balcón de la Casa Ximenis
Balcón de la Casa Ximenis

Sí destaca más la fachada de la Casa Ximenis, edificio que reformó Jujol. Está dentro de la muralla y si vas a visitar el Passeig Arqueologic, tienes que pararte a verla.

El camarín es el de la izquierda
El camarín es el de la izquierda

Y dentro de la ciudad, creo que ya solo queda el camarín del convento de las Carmelitas. Y os preguntaréis, o yo al menos me lo preguntaba, ¿qué es un camarín? Pues es una capilla pequeña situada detrás de un altar. Este en particular lo hizo Jujol en 1918 y debido a la Guerra Civil de la parte de dentro no queda nada. Este camarín está detrás del ábside de la iglesia (si lo miráis en google maps se ve clarísimo) y lo que queda es la cúpula exterior  y la estructura.  Se puede ver desde el carrer Emperador August.  Lo que más destaca es la aguja, que no hay que confundirla con la que está en el campanario, bastante más alta, conocida por la puntxa, pero que no es la obra de Jujol a la que nos referimos.

Como curiosidad, aquí es donde se comenzó a fabricar la famosa Agua del Carmen, conocida por sus grandes poderes curativos, o simplemente sedantes.

Si ampliamos nuestro foco a la provincia, encontramos más lugares que merecen una visita de este arquitecto.

En Els Pallaresos está la Casa Bofarull. Las visitas tienen que reservarse previamente, cosa que no habíamos hecho, por lo que solo la vimos por fuera. Muy bonita y original. Había un cartel dentro en el que me pareció ver que no se podían hacer fotos. Me encantaría que esta gente que pone estas prohibiciones me explicará qué malo puede tener que la gente haga fotos y las difunda. ¿Acaso así les harán publicidad gratis?  ¿O es que no la quieren? Desde luego tampoco es muy normal que un sábado por la mañana por allí no hubiera nadie.

Casa Bofarull
Casa Bofarull

En esta localidad también hizo la reforma a la casa de la Señora Fortuny-Solé, en la plaça de la Església, de la cual ni nos percatamos. Si es que hay que prepararse más las cosas antes de ir…

Cerca de allí está la Eglésia de Vistabella, dedicada al Sagrado Corazón, en La Secuita. Según algunos autores, es la mejor obra de Jujol. Ahora se está restaurando y en teoría cerrada, pero tuvimos la suerte de que había por allí unos señores muy amables que nos dejaron entrar y efectivamente, estaba en obras.

Església de Vistabella
Església de Vistabella

Con un presupuesto mínimo, utilizando piedra del lugar, ladrillo y reciclando, se construyó esta  iglesia que es  una auténtica preciosidad.  En la parte del altar hicieron un pequeño estropicio con una restauración bastante cuestionable que no tiene nada que ver con lo que están haciendo ahora.

Església de Vistabella
Església de Vistabella

Y dentro de la provincia de Tarragona, si no me equivoco, solo nos queda el Santuari de Montserrat, en Montferri.  Por falta de presupuesto y muy a su pesar, Jujol tuvo que dejar la obra inacabada en 1939. Se reemprendió en 1984 con los arquitectos Joan Bassegoda Nonell y Jos Tomlow y en 1999 fue finalizada.  Aunque solo esté a media hora de Tarragona capital aún no he ido. A ver si deja de llover algún fin de semana y me acerco.

Por supuesto, nuestro  arquitecto hizo muchas más obras en Cataluña y también en Mallorca, pero estas nos pillan un poco más lejos y un poco el objeto de este artículo es reivindicar, otra vez, que Tarragona tiene muchísimos lugares de interés desconocidos por el gran público.

Yo seguiré hablando de ellos.

Ya han pasado unas cuantas semanas desde que escribí el artículo (27/11/16), y no llueve. Hace un día magnífico. Hoy no hay excusa para no salir.

Setge de Tarragona

La primera vez que escuché hablar de La guerra del francès fue en Tarragona. Es una parte de la historia muy recordada en la ciudad, ya que aquí fue especialmente cruenta. Todo vino a gracias a la visita a la exposición que había en el Museu Nacional Arqueològic de Tarragona, Deltebre I. La història d’un naufragi, a la que fui pocos días después de venirme a vivir aquí.

Así  me enteré de que en Cataluña se llama guerra del francès, a lo que yo, que estudié en Madrid, conocía como guerra de la Independencia.

Quizás este episodio de la historia ha estado más presente que otros porque, aparte de estar en los libros, quién no ha visto algún episodio de la serie televisiva Curro Jiménez  o el cuadro Los fusilamientos del 3 de mayo  de Goya (y de paso aprovecho para enlazar a la magnífica web que tiene el Museo del Prado).

En el caso de Madrid, estas fechas también son especialmente recordadas ya que el día festivo de la Comunidad Autónoma es el dos de mayo. Al ser el día 1 también festivo, la mayoría de los años tienen el primer puente con buen tiempo (ya sabéis que en Semana Santa siempre llueve) y la gente lo celebra, como se celebran los festivos en las grandes ciudades, yéndose bien lejos.

Resumiendo muchísimo la guerra del francès o de la independencia, para ponernos en antecedentes,  podría ser así: Francia y España firman el Tratado de Fontainebleau con el que planeaban que ambas potencias invadieran Portugal (aliado de Reino Unido). Para ello las tropas francesas tienen que pasar por España. Una vez están aquí asentadas, Napoleón dice: pues ya que estamos, nos quedamos y de paso pongo a mi hermano de Rey.  A bastante gente no le gustó mucho esta actitud de los invitados (que a algunos sí, los llamados “afrancesados”) y se lio.

¿Y qué pasó en Tarragona? Pues como he dicho antes, según me comentaron, esta ciudad padeció especialmente, pero no tenía ni idea de cuánto.

Maqueta de Tarragona a principios del s. XIX
Maqueta de Tarragona a principios del s. XIX

Este septiembre, a través de la empresa Itínere,  tuve la suerte de asistir a la visita guiada 1811, el Setge de Tarragona, llevada a cabo por el historiador británico Adam Quigley,  el cual lleva mucho tiempo investigando sobre este hecho histórico, pero con la peculiaridad de que nos lo cuenta desde otra perspectiva, ya que una de sus principales fuentes son los archivos británicos, aliados de España en esta guerra (sí, aliados, los que hasta hacía poco eran enemigos. Sin rencores).

La visita comenzaba por el Passeig Arqueològic. En este paseo tienes a un lado la muralla romana y al otro los “refuerzos” que se hicieron en los siglos XVI y XVII para adaptar las defensas de Tarragona a la artillería. En ese mismo lugar, hace poco más de 200 años, estaba el ejército intentando frenar la invasión napoleónica.

Passeig Arqueològic
Passeig Arqueològic

Lo que no sé es cuándo se pusieron esos cipreses gigantes que adornan el paseo.  Las famosas cupresáceas que vemos en tantas ciudades, cuyo polen empieza a molestar en enero y parece que se calma por abril.  La alergia a este polen se ha multiplicado exponencialmente en los últimos treinta años, debido en parte a la “moda” de poner cupresáceas por todos lados  y a la contaminación emitida por motores y calderas de gasóleo, que varía las proteínas de los pólenes y hace que causen mucha más alergia.  Pero volvamos a nuestro relato.

Entramos a ver una maqueta de la Tarragona de principios del siglo XIX (siempre que había pasado por aquí, el lugar donde se encuentra estaba cerrado). La visita prosiguió por la parte Alta, donde pudimos ver algunas huellas de la artillería,  y terminó en la Casa Balcells, al lado de la Catedral,  en la cual residieron importantes militares británicos.

Casa Balcells
Casa Balcells

Adam nos contó  (e ilustró) cómo se desarrolló la contienda y anécdotas de algunos de sus protagonistas. Me llamó positivamente la atención, que también nos hablara del papel de las mujeres, tantas veces olvidadas por la Historia.

Pero lo que más me gustó de la visita, es que provocó en mí curiosidad, ganas de saber más, de documentarme. Yo creo que ese es uno de los fines de las acciones culturales. No se trata solo de disfrutar el momento, que también, sino que de alguna manera provoque una transformación en nosotros que nos enriquezca.

Volviendo a lo que pasó en Tarragona, trataré de  hacer un muy sucinto resumen (al fin y al cabo, este no es un blog de divulgación histórica).

El asedio de las tropas napoleónicas fue en mayo y junio de 1811. El General francés Suchet, después de haber tomado Tortosa, va a por Tarragona.

Tarragona es una ciudad (la parte antigua) que está en un alto y amurallada. Las tropas napoleónicas estaban fuera, la población (mucha de ella huyó como pudo) y parte de las tropas españolas, dentro. Los británicos dan apoyo logístico a los españoles (tienen un poderoso enemigo común: Francia), envían armas, asesoran y transportan, pero no traen ejército.  El 28 de junio el ejército napoleónico entra en Tarragona. Como la ciudad no se rindió, sino que fue tomada, la población civil no fue respetada.  Suchet le dio a sus hombres tres días de “Sang i Fetge”, que para mí que significa lo peor.

Escultor Julio Antonio
Escultor Julio Antonio

La ciudad en el año 1808 tenía una población de unos 10.000 habitantes. En 1811, debido a la gente que huía de la guerra y de los franceses, llegó a tener 30.000*. Según escuché en la visita, después del asedio quedarían unas 200. No hay duda de que fue un hecho brutalmente dramático para la ciudad del que tardó muchos años en recuperarse.

En agosto de 1813 se van, no por gusto propio, las tropas francesas, después de dejar la ciudad saqueada y destruida. Me encantaría saber cómo se cuenta la historia más allá de los Pirineos…

La estatua del escultor Julio Antonio a los héroes de 1811 (está en la Rambla Nova de Tarragona) creo que es una buena representación artística de los hechos.

El fin de semana pasado fueron las V Jornades de Divulgació Històrica de Tarragona 1800. Durante estos días se sucedieron diferentes actividades para todas las edades.

Me hubiera gustado comenzar mi experiencia en las jornadas el domingo 16 de octubre con la passejada popular pels fortins exteriors, pero en el Patronato de Turismo no supieron decirme desde dónde salía exactamente y cómo llegar allí. Igual el año que viene.

Casa Castellarnau
Casa Castellarnau

El viernes 21  estuve en una visita teatralizada a la Casa Castellarnau  organizada por Argos Serveis Culturals. Pude, al fin, entrar en la casa (normalmente está cerrada) y de paso conocer algunas historias de la familia. Hasta pudimos saludar a la señora Castellarnau. Había que hacer reserva previa y el aforo era de 20 personas, así que ya sabéis, hay que estar pendiente de cuándo se convoca.

Durante el sábado y el domingo se podían visitar a las tropas de varios ejércitos en el Passeig Arqueològic viendo sus quehaceres diarios. También había talleres y conferencias.  Quizás lo más llamativo sean las recreaciones históricas de la toma de la ciudad, el sábado eran los franceses los que ganaban,  y el domingo españoles y aliados.

Momentos previos a la batalla
Momentos previos a la batalla

Tengo que reconocer que yo solo fui el domingo, di un paseo por allí, asistí a la conferencia Episodios y anécdotas de los ingleses durante el asedio a Tarragona de 1811, con Adam Quigley como ponente y entre otras, pude conocer la historia de Arthur Goodal-Wavell, que conecta hechos tan diferentes como el asedio de Tarragona, la segunda guerra mundial y que Texas pertenezca a EEUU. Queréis saberlo, podéis encontrar la respuesta en el blog de Adam.

Después me quedé a ver cómo las tropas recuperaban la ciudad. Muy divertido y con mucha pólvora.

Así que si venís a Tarragona, os recomiendo que echéis un vistazo a esta parte de la historia, que no todo va a ser los romanos. La  visita guiada de septiembre fue organizada a propósito de los actos de Santa Tecla (fiesta mayor de la ciudad), y las jornadas de divulgación histórica, me dijo una colaboradora que se hacen un fin de semana de octubre, hay que estar atento. Y qué bien que sea en octubre, acordaos de los cipreses…

*Consultado en http://www.tarragona.cat/patrimoni/fons-documentals/arxiu-municipal-tarragona/bicentenari-guerra-del-frances/el-setge-de-tarragona/el-setge-a-tarragona

Y pasó otro verano

Aunque las temperaturas no lo indiquen, ya estamos en octubre y se ha acabado otro verano más. Para mí este es el principio de año, sigo teniendo en la mente el calendario escolar.

Este verano, como todos los de mi vida, he ido a Punta Umbría, en Huelva. Desde hace ya unos cuantos, tengo que cruzar la Península entera para llegar y siento tener que llevarle la contraria a José de la Cavada, responsable de relaciones laborales de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). Este señor  decía que con los transportes de ahora se podía ir a cualquier lado en poco tiempo, incluso en una hora, que ya no viajábamos en diligencia. Pues, utilizando todos los medios de transporte a mi alcance, yo cada verano tengo que hacer una auténtica gimkana para ir a Punta Umbría que sería imposible que fuera de ida y vuelta en el mismo día y creo que las maravillas del trayecto dan para un post.

De Vila-seca a Punta Umbría hay unos 1.000 kms. Hacerlos en coche, lo cual supone un día entero, lo veo aceptable yendo acompañada, pero sola…. Como que no. Aparte tendría que tener un coche en unas condiciones medio aceptables, que no es el caso.

Otra opción es el tren, el famoso AVE. Se supone que hay varios trenes diarios directos entre Tarragona y Sevilla. Digo “se supone”, porque decir que el AVE pasa por Tarragona (la ciudad), es mucha imaginación. Para llegar a la estación tendría que coger un autobús de Vila-seca a Tarragona y allí otro hasta Camp de Tarragona, a 12,5 Kms de la ciudad, en mitad de la nada. Así que calculando que quiero coger el tren de las 9.05h, tendría que ir en el autobús a Tarragona de las 7.35h y allí enlazar con el de las 8.25h a la estación, rezando para que este último no tenga el más mínimo incidente.  En unas cinco horas estaría en Sevilla Santa Justa y desde aquí hasta Punta Umbría, esto último, probablemente, lo más largo del camino.

Mi opción fue el avión. Salía a las 8.50h.

El aeropuerto más cercano a mi casa es el de Reus,  pero tiene tan pocos vuelos que es como si no estuviera. De hecho, no tiene ningún vuelo “doméstico”,  se usa principalmente para traer turistas extranjeros a la Costa Daurada y aún así, la mayoría vienen vía Barcelona.

Desde muchos pueblos de playa de Tarragona hay autobuses directos con el aeropuerto del Prat de Barcelona.  A las 5.10h de la madrugada estaba en La Pineda (pedanía de Vila-seca, a la que tuvieron que acercarme en coche, aunque un taxi tampoco es muy caro, no se sale del municipio), con mis dos maletas y dos bolsas de mano, esperando a dicho autobús.  Tarda poco más de una hora en llegar a Salidas de la Terminal 1. De aquí, tienes que bajar a Llegadas para coger la lanzadera a la Terminal 2. Suelto las maletas en el mostrador y tengo cierta movilidad por el aeropuerto hasta que sale el vuelo.

Tuve el acierto de pagar por elegir asiento y pude volar en ventana. Cruzar la Península un día soleado desde el cielo es una auténtica maravilla, por las vistas, digo. A mi lado izquierdo tuve la “suerte” de tener a un niño que no calló un solo segundo (y no estoy exagerando) y para que no me durmiera, supongo, me fue propinando cada pocos minutos patadas, codazos, pisotones…. Qué tierno, cada vez que me acuerdo… Podréis pensar que el niño tenía unos tres años. Pues no. Más bien unos 10 y hacía preguntas del tipo: “Papá, ¿los libros cuestan dinero???? Qué cuestan dinero?!!!!!!” y tortazo para mí.

Pero lo mejor del viaje estaba al otro lado. Salimos de Barcelona hacia el sur yendo al lado de la costa desde donde pude ver perfectamente el Delta del Ebro.

Delta del Ebro
Delta del Ebro

Poco después distinguí con claridad Vinaròs, Benicarló y Peñíscola y muy cerquita el famoso aeropuerto de Castellón, se reconoce por ser una pista sin aviones.

De derecha a izquierda: Vinaròs, Benicarló y Peñíscola.
De derecha a izquierda: Vinaròs, Benicarló y Peñíscola.

Pasado Castellón entramos en tierra y a partir de ahí vas tratando de reconocer por dónde vas, ya podían decirlo o darnos un mapita con la ruta… (esto podría ser una opción de souvenir en venta para una aerolínea low cost). Me pareció ver Albacete y poco después, cuando ya has empezado a bajar, Córdoba, esta sí que se reconoce perfectamente.

Córdoba
Córdoba

En Sevilla, nada más bajar del avión, hay que hacer el camino hasta la terminal (sí, se va caminando al lado de la pista) lo más rápido posible: tienes que llegar de las primeras al cuarto de baño por dos motivos: hay muy pocos y se forman colas tremendas y, el más importante, no vas a poder volver a ir hasta que llegues a casa en Punta Umbría: no hay WC en el que quepas con las maletas y no las vas a dejar fuera sin vigilancia.

Una vez satisfechas las necesidades fisiológicas, recoges las maletas y al autobús  hacia Sevilla. Este te lleva hasta Plaza de Armas, mi siguiente destino (estación de autobuses de Sevilla). Lo curioso de este autobús es que en vez de hacer la conexión lo más rápido y directa posible, te hace un tour por la ciudad, que bien podría hacer de City Sightseeing de Sevilla, y te añade casi una hora de viaje.

Llego a la estación y queda una hora para el siguiente autobús a Huelva. Sevilla, agosto, ¿os imagináis la temperatura? Pues en la estación principal de autobuses de la ciudad no hay aire acondicionado.  No me lo podía creer, estas cosas que se me olvidan de año a otro.  Donde sí que lo hay es en la cafetería, o esperas ahí dentro o te asfixias. Una podría pensar que esto es una artimaña para que tengas que entrar y consumir, pero nada más lejos de la realidad: en los 50 minutos que estuve allí sentada ningún camarero reparó en mi presencia y mejor, solo me faltaba beber, acordaos de lo de los WC…

Llego a Huelva a tiempo para coger el autobús a Punta Umbría y a poco más de las 14.30h estoy en casa. ¡Al fin! Han sido prácticamente 10 horas, 5 autobuses, un coche y un avión. No sé cómo se iría en diligencia, pero esto, lo que se dice rápido y práctico no es. ¡Si hubiera llegado antes a Canadá!

Punta Umbría, el ansiado destino.
Punta Umbría, el ansiado destino.

Soy consciente de que es imposible que haya un transporte directo y rápido entre dos pueblos que están tan lejos, y que esa idea que tienen algunos de poner un aeropuerto en cada provincia es absurda, ya lo han demostrado las experiencias de Ciudad Real o Castellón. Yo por la parte catalana del viaje no me quejo, una línea de autobuses que te lleve directamente al aeropuerto (que además va llena).  Los que tendrían que revisar un poco sus postulados son los del Patronato de turismo de Huelva.  Se empeñan en que lo que necesita Huelva es un aeropuerto, ¿y no se les ocurre empezar con una línea de autobús que enlace el aeropuerto de Sevilla (que está a una hora) con las principales playas?

Creo que con los años he adquirido la suficiente experiencia para asesorar al Patronato sobre las opciones de transporte a una de las provincias, sin duda, más bonitas de España. Por el momento, no hay ninguna buena. Yo vengo de más lejos, pero mi madre podría también dar buena cuenta de sus “magníficas” experiencias yendo desde Madrid.

plato de habas del bar "Caracoles"
plato de habas del bar “Caracoles”

El caso es que cuando llevas allí un par de días recuperándote del Jet lag (sí, con el viajecito te da jet lag, síndrome de clase turista y cualquier otra enfermedad relacionada con los viajes) se te olvida todo y empieza el verdadero verano.  Ver a la familia y amistades, contemplar puestas de sol, pasear con la marea baja por la playa, y tomarte una cervecita con la tapa estrella de Caracoles: las habas enzapatás. Sana, con pocas calorías y juraría que sin ninguno de los catorce principales alérgenos.  ¿Se puede pedir más?

Puesta de sol. Agosto 2016 en Punta Umbría
Puesta de sol. Agosto 2016 en Punta Umbría

Ay…, cuánto lo echo de menos y todavía es octubre.

Quiero dedicar este post a mi querida amiga de Punta Umbría, Charo, que hoy sería su cumpleaños. Siempre tendrás todo mi amor.

Los Olivos Milenarios

El otro día hablaba con una amiga de aquí de Tarragona y me sorprendió que desconociera que gran parte de los famosos Olivos Milenarios estaban en nuestra provincia.  Es más, según un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid, uno de los olivos más antiguo del mundo está en Ulldecona, comarca de El Monstiá, provincia de Tarragona.

Y ya que el olivo está de plena actualidad (con el reciente descubrimiento del genoma completo y la película de Icíar Bollaín), vamos a hablar un poco de él.

Si pienso en los olivos, lo primero que me viene a la cabeza es el poema de Miguel Hernández:

Andaluces de Jaén, arbol1
aceituneros altivos,
decidme en el alma, ¿quién,
quién levantó los olivos?

Los olivos de este post, no son de Jaén y sí que sabemos quienes los levantaron, los romanos, que ya debían de conocer las ventajas nutricionales de consumir aceite de oliva.

En concreto, el más antiguo encontrado,  data del año 314, en el mandato del emperador Constantino I (306-337 dC.), uno de los olivos  más viejos del mundo. Esto no quiere decir que antes de los romanos no hubiera olivos cultivados, ya que hace más de 3.000 años (hay fuentes que dicen 6.000) que este árbol está “domesticado”.

Descubrí el Museo Natural de los Olivos Milenários del Arión  por casualidad. Estuve un tiempo viviendo en Vinaròs, municipio al sur de Ulldecona, y desde la terraza de casa se veía  su castillo.arbol2

Un sábado nos acercamos a verlo. En la oficina de turismo nos ofrecieron un pack, Ulldecona Cultural, que incluía la visita al Castillo, a los Olivos, y por la tarde, al conjunto Rupestre Abrics de l’Ermita, con su centro de interpretación y todo.

Me llamó especialmente la atención la parte de los Olivos. Es algo distinto y original. Nunca había estado en un museo al aire libre de olivos y la verdad es que son impresionantes. Estos árboles crecen a lo ancho a partir de cierta edad y sus troncos adoptan formas, todas diferentes, que te puedes pasar mucho tiempo embobada mirándolas. También puedes imaginar como iban los romanos por allí con sus túnicas recogiendo las aceitunas. Para rematar, hacen una pequeña cata de aceite de estos olivos milenarios, que dan una producción pequeña (ya están mayores) pero de mucha calidad. Según leo en una noticia,  este aceite llega a alcanzar precios muy altos.

Este año han inaugurado una nueva área de visita de Olivos Milenários de la Foia de Ulldecona que se puede visitar por libre en la que hay otros siete olivos milenarios.

En Tarragona, aunque no se hable mucho de ello, hay una considerable producción de aceite. Es clima mediterráneo, el ideal para este cultivo. Tiene tres denominaciones de origen protegidas,  DOP Baix Ebre y Montsià, DOP Terra Alta y DOP Siurana.  Algunos de los aceites de olivos milenarios están dentro de la DOP Baix Ebre y Montsià, concretamente 1000 Tardors, Iberolei Milenari y Lacrima Olea Milernària*.

Las especies de olivos que se dan en la provincia son, siguiendo al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente: arbequina, morrut, empeltor, sevillenea y farga.  A esta última pertenecen la gran mayoría de los olivos milenarios. Según leo en unos cuadernos de tecnología agraria  es originaria de Castellón, se da especialmente en el Baix Maestrat y  sur de Tarragona. Es de grandes dimensiones y puede alcanzar mucha edad (y tanto). Su aceite es de calidad pero difícil de extraer.  Es una variedad en regresión porque no es muy productiva y se sustituye por otras que lo sean más.

La producción de aceite en Tarragona es mucho menor que en otras provincias, clásicas productoras,  como Jaén (ya lo decía Miguel Hernández)  y en cierta manera es algo que nos puede venir bien. Si en el mayor pico de polen de este año (en mayo y junio es cuando hay más) en Tarragona se llegó a unos 450 granos/m3, en Sevilla, por ejemplo, ascendió hasta casi 1.900.

Afortunadamente las personas alérgicas al polen de este árbol (yo entre ellas), no suelen serlo a su fruto y podemos disfrutar del aceite de oliva y de las aceitunas sin problema (¡ojo! Hay aliños que sí que pueden contener alérgenos, como granos de mostaza).

Hay ferias y fiestas del aceite que se celebran en diversas poblaciones de Terres de l’Ebre, como La Fatarella, Godall, Santa Bàrbara, Jesús o Bot, y la alergia no es excusa para no ir, son entre noviembre y febrero.  Y el de Siurana también tiene, por supuesto, como la que hay en Reus  o la de Almoster.

Y volviendo a Ulldecona, sería injusto no mencionar otros atractivos de este municipio:

Castillo Ulldecona
Castillo Ulldecona

El Castillo, con distintas etapas constructivas que van desde la época Ibérica hasta el siglo XVI.

El conjunto rupestre forma parte  del Arte Rupestre del arco mediterráneo en la península ibérica, declarado por la UNESCO patrimonio de la Humanidad en 1998, que tampoco está mal.

Castillo desde arriba. Yo soy el punto negro de abajo
Castillo desde arriba. Yo soy el punto negro de abajo

Solo advertiros que si tenéis vértigo os perderéis una pequeña parte de ambas visitas, pero siguen mereciendo la pena.

También me llamó positivamente la atención el pueblo en sí. La Iglesia de San Lucas, de estilo gótico catalán o algunas casas modernistas,  destacando la casa de la Feligresa,  de Cèsar Martinell y otras muchas de las que puedes encontrar información en su web de turismo.

casa de la Feligresa, de Cèsar Martinell
casa de la Feligresa, de Cèsar Martinell

Resumiendo, un lugar  poco conocido en el que se puede hacer una excursión muy completa e interesante y no masificada!!!!!

¡¡¡Feliz verano y mucha salud!!!

*Consultado a  Acobem, que han sido muy amables y han contestado en seguida a mi duda de si este aceite estaba dentro de la DOP o no.

de viajes, alergias y otras cosas del vivir